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29.may.2013 / 09:23 am / Haga un comentario


¿Qué impide ver el bosque? ¿Hacia dónde se mueve el país? ¿Cuál es la actual situación de los venezolanos?

1 ¿Qué impide ver el bosque? ¿Hacia dónde se mueve el país? ¿Cuál es la actual situación de los venezolanos? ¿Transición o etapa de acumulación de fuerza por el chavismo para profundizar el proceso revolucionario? La desaparición de Hugo Chávez dejó un vacío difícil de llenar. Golpeó profundamente a todos los sectores y abrió la brecha a múltiples expectativas. Aún no ha habido tiempo de reponerse, y los movimientos que se observan sólo son intentos por definir alternativas.

2 Luego de la confusión de los primeros momentos hay indicios de nuevas estrategias para consolidar opciones, tanto del chavismo como de la oposición. La impresión, por ahora, es que el chavismo asimiló mejor la enseñanza, tanto electoral como política, del 14 de abril. Un resultado del cual derivan importantes conclusiones, ante todo, sobre la fluidez del proceso. Porque si bien es cierto que el resultado del 14-A fue reñido en cuanto a candidatura presidencial -pero suficiente para acreditar la victoria de Maduro-, ese mismo resultado a nivel de municipios revela que el chavismo se impuso con holgura. De los 335 municipios del país, el chavismo ganó en 239 (71%), mientras la oposición se impuso en 96 (29%). Se trata del piso político donde competirán ambas formaciones en las próximas elecciones.

3 Insisto: el chavismo asumió responsablemente el resultado de las presidenciales. Lo asimiló de inmediato. Con serenidad. En abierto contraste con la reacción del liderazgo opositor -tanto de la MUD como de su candidato. Ambos se desesperaron con la victoria de Maduro y se comportaron de manera antidemocrática. Centraron su táctica en este dato y pusieron de lado el éxito de la votación que alcanzaron. A este error, fruto de la inmadurez que caracteriza al líder del sector, se sumó, horas después, su insólito llamado a la violencia, cuyo costo político y de imagen es incuestionable. ¿Consecuencia de esa absurda convocatoria a la violencia?: muertos, heridos, instalaciones públicas y locales del Psuv atacados, es decir, el error más grave de la oposición desde la aventura golpista del 11-A y el paro-sabotaje de la industria petrolera. El episodio retrotrae a una etapa que se consideraba superada y socava la credibilidad del sector. A diferencia, por ejemplo, de la hoja de ruta definida por Maduro, del despliegue del “gobierno de calle”, que saca la política del atolladero post 14-A, el candidato perdedor se consume en una batalla sin futuro.

Mientras que Maduro se ubica en la dirección correcta -la que reclama la mayoría nacional-, asumiendo temas importantes como el funcionamiento de la administración pública, la gerencia, el manejo de lo social, lo económico y financiero. Destaca un paso dado por él: la oferta de diálogo al país y, en particular, al empresariado. La política que le encomendó al ministro de Finanzas, Nelson Merentes, desbloquea la situación planteada. Sus efectos ya se perciben.

El encuentro Maduro-Mendoza es una definición que fortalece al Gobierno, abre la senda de la participación del empresariado y descoloca a la oposición. No hay duda de que tanto el candidato perdedor como la MUD están en una situación inconfortable. Sin piso político. Aislados. Desconectados del país real. Lo cual enerva su logro electoral del 14-A. Por ahora esa es la situación. Ya se verá lo que depare el futuro próximo.

Diálogo: dirigentes de la oposición y medios a su servicio sostienen que la ruta del diálogo la tiene bloqueada el gobierno bolivariano, y señalan como responsable al presidente Maduro. Nada más distante de la verdad. Al contrario: Maduro designó una comisión integrada por Cilia Flores, Diosdado Cabello y Jorge Arreaza para manejar el tema y hacer los contactos correspondientes. Además, el Gobierno a través de sus ministros realiza constantes reuniones con diversos sectores, personalidades, gremios, sindicatos. Maduro, en el desarrollo de la política de calle, se relaciona y aborda problemas concretos en las regiones que visita. Y, por si fuera poco, producto de esa política de diálogo se reunió con Lorenzo Mendoza, otros empresarios y directivos de medios. A su vez, Nelson Merentes ha concertado políticas directamente con centenares de representantes del sector privado de la economía. ¿Qué más quiere la oposición? Si ella actuara con seriedad, asumiría lo que está en marcha en vez de quedarse rezagada. Prácticamente sin política…

Algo que siempre recomiendan los analistas en política es no hacer el ridículo. Por eso la gente seria de la oposición -la hay- debería reflexionar sobre el triste papel que protagoniza enviando al exterior a sus voceros para hablar mal de Venezuela, de sus instituciones, y cuestionar un resultado electoral legítimo, que ya es clavo pasado. En todos los casos los emisarios son recibidos por dirigentes de la derecha que, incluso, lo hacen con fastidio. ¿No se dan cuenta?…

La internacional mediática está muy activa defendiendo a diarios argentinos como La Nación y Clarín y, de paso, a la empresa que monopoliza el papel: Papel Prensa. Pero los promotores de la campaña se cuidan de que se sepa en el exterior que esta empresa le fue arrebatada a sus propietarios -incluso utilizando la tortura para consumar el despojo- por los dueños de ambos diarios durante la dictadura…

Los tiempos de la política son de seriedad y no de chismes y de basura. El país demanda responsabilidad al liderazgo. Las infamias están en el orden del día y la respuesta debe ser el más absoluto desprecio.

José Vicente Rangel

 

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