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1.abr.2012 / 03:01 pm / Haga un comentario

Es patético ver en lo que el periodismo de oposición se ha convertido, no tenemos problema en aceptar el punto de vista del contrario siempre que sea veraz y objetivo, pero observar la desesperación que tienen algunos mal llamados periodistas por hacer ver mal todo lo relacionado con el Gobierno del Presidente Chávez raya en lo enfermizo, ver como tergiversan las noticias como inventan fuentes “confidenciales” e incluso como los pseudos reporteros citan cuentas de twitter que no están identificadas (las cuales muy probablemente son manejadas por ellos mismos, y las citan para no comprometerse ) ya raya en lo ridículo.

Les pedimos a ustedes reporteros que se rijan por un código de ética, debe parar esa manía de publicar noticias e informaciones sin la más mínima verificación de los datos, más aún cuando la esencia del reportero es esa. Publicar la verdad.

No creemos que nos estén faltando a nosotros, porque tenemos nuestros ojos bien abiertos de lo que pasa a nuestro alrededor,  creemos que le faltan a la Deontología profesional periodística, y al venezolano que quiere ser informado con la verdad y de forma imparcial. Es una vergüenza como se venden a patrones extranjeros con intereses oscuros.

Una muestra más de esto es la última “noticia” publicada por Alberto Ravell y su diario digital “La Patilla” en la cual anunció que el Padre de Tareck El Assami, Ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, fue despojado de su vehículo cuando el mismo ni siquiera se encontraba en la ciudad.

Siendo reporteros, ¿no es su deber corroborar la información? o ¿acaso van a escudarse en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos cada vez que publican una mentira?

No existe un país que respete más los derechos humanos y la libertad de expresión en el mundo que Venezuela, y la muestra son ustedes mismos, que en cualquier otro país estarían pagando pena por injuria, difamación y tergiversación de la información.

como bien dijo el escritor, poeta y médico americano Oliver Wendell Holmes:

“La protección más estricta de la libertad de expresión no protegería a un hombre que crea una falsa alarma en un teatro gritando ¡Fuego! y siembre el pánico. En cada caso, la cuestión es si las palabras utilizadas se usan en circunstancias tales y son de una naturaleza tal como para crear un peligro inminente y para producir daños considerables que el congreso tiene el derecho de impedir”

Ustedes tienen años gritando sus mentiras… ya es hora de reflexionar si eso es lo que querían cuando empezaron sus carreras de periodistas.

 

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